AMATISTA
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AMATISTA

AMATISTA (var. CUARZO)
Fórmula química: SiO2
Dureza: 7
Peso específico: 2,65
Raya: blanca
Fractura: concoidea
No tiene exfoliación
Sistema romboédrico
Brillo vítreo
Forma hexagonal
Limpieza: con agua y ácidos muy diluidos, con excepción del ácido fluorhídrico
Pertenece a la familia de los Silicatos (Tectosilicatos)
Tiene buena conductividad y es piroeléctrico y piezoeléctrico

       

   Del griego “améthystos” que quiere decir sobrio.
   Como gema, es la variedad más importante del cuarzo debido a su coloración violeta. Siempre se ha sabido el gran valor que ha tenido desde las épocas más antiguas.

YACIMIENTOS y FORMACIÓN
   La amatista se forma en filones con soluciones ricas en óxidos de hierro que le dan ese color característico a temperaturas inferiores a los 300 ºC. Su color violeta característico puede ser más o menos intenso, según la cantidad de hierro (Fe3+) que contenga.
   Se encuentra en geodas que pueden ser de gran tamaño, cavidades formadas en las rocas eruptivas básicas debido a la dispersión de los gases durante el periodo de consolidación.
   Estas geodas se hallan totalmente repletas de minerales diversos y no es raro encontrar asociaciones con calcedonia que forman estratos en las paredes de las mismas geodas. Es frecuente que las de tamaño pequeño o medio se encuentren totalmente lleno de cuarzo violeta.
   Los yacimientos del Brasil son muy importantes y producen amatistas de gran variedad de tonalidades.
   En la Serra do Mar, estado de Río Grande do Sul, la amatista aparece en geodas aisladas gracias a la disgregación de las rocas en donde estaban incluidas. Estas geodas, cuya forma asemeja a un panecillo, pueden aparecer también en los cursos fluviales de la zona. En Ouro Preto y Compos dos Cristàis, estado de Minas Gerais, la amatista aparece por el contrario en drusas en el interior de una roca madre alterada y terrosa.
   En Minas Novas, estado de Minas Gerais, este mineral se encuentra en yacimientos aluviales acompañado por topacio azul celeste o incoloro, turmalina y crisoberilo. También se extrae en Brajinho, estado de Bahia, así como en los estados Cearà, Espirito Santo, Mato Grosso y Pianì. En Brasil y México se han hallado amatistas de un delicado color lila rosado, denominado comercialmente “rosas de Francia”.
   En condiciones análogas a las brasileñas de Rio Grande do Sul se encuentran los yacimientos uruguayos de Matta Perro, donde el color de las amatistas es oscuro, algo azulado.
   Al igual que en otras muchas gemas, también esta variedad de cuarzo aparece entre las arenas preciosas de Sri Lanka.
   En Sudáfrica se extraen cristales de amatista de grandes dimensiones en drusas no demasiado profundas.
   Las amatistas de Guanajuato, México, son de un típico color violeta rojizo. Estos yacimientos que habían sido descubiertos en tiempos pasados por los excavadores aztecas.
   En Madagascar, Tamatav y Betafo, también se obtienen ejemplares de un color violeta intenso.
   Los yacimientos rusos son importantes tanto por su producción como por la calidad del material. La amatista aparece en geodas en los mismos filones en donde se extrae el berilo y el topacio, en Mursinka (Urales). También en la zona oriental de los ríos Alabaschka y Schilowska y otras localidades. En la Trasnsbaikalia, en Moulina y Godymboi, la amatista aparece en cavidades de las rocas basálticas.
   Diversas son las localidades de Estados Unidos de producción y de América septentrional, aunque la calidad y la cantidad son inferiores a los yacimientos antes mentados. Los centros más importantes se encuentran en Virginia, Carolina del Norte, Colorado, Georgia, California y Canadá.
   Además de los yacimientos rusos, también existen otros centros de producción europeos, por ejemplo el del valle del Nahe, Oberstein, en Alemania, en geodas, aunque importantes están agotados desde tiempo atrás.
   En España existe un material de buen color purpúreo en Cartagenaen Murcia, Viladrau, Sils, y Vic en Catalunya.
   En Francia hay yacimientos ya desde hace dos siglos. Los más importantes son los de Auvergne, en Vernet-la-Varenne, Condat, Champagnat, en el Puy-de-Dôme y en el alto Loira, aunque de menos importancia.
   En Italia existen buenos cristales en el Valle Aurina y con tres intensidades de color: violeta claro con tendencia al ahumado, violeta claro fuerte y violeta intenso y oscuro con una ligera tonalidad púrpura.

COMPOSICIÓN QUÍMICA
   Desde el punto de vista químico, la amatista es dióxido de silicio, SiO2.
   Aún no se sabe con seguridad su causa de formación pero puede excluirse la fusión debida al calor. La frecuente estructura a bandas concéntricas (fantasma) han hecho creer como más probable una formación debida a un proceso de disolución y evaporación muy lenta dentro de un disolvente más o menos acuoso.
   Es infusible al soplete de soldado, es insoluble en agua en las condiciones ordinarias aunque se disuelve a temperatura altísima y presión correspondiente y vuelve a solidificar por enfriamiento. Es atacada con facilidad por el ácido fluorhídrico, funde bien en un horno eléctrico entre 1770 y 1790 ºC con un coeficiente de dilatación mínimo, la masa fundida y enfriada ya no es cuarzo sino una sílice vítrea que puede ser estirada, soplada y trabajada como el vidrio.
   El color violeta puede ofrecer todas sus gamas hasta llegar a un color oscuro, a veces rojizo. Como es ya frecuente en este tema, el principio colorante no se conoce con certeza. No se excluye a que el color sea debido a una sustancia orgánica aunque este razonamiento no está muy aceptado hoy en día.
   Se supone que el color depende del óxido de manganeso, aunque su presencia sea realmente mínimo (0,000565%). Según Escard, esta cantidad sería superior (0,25%) en base a unos análisis efectuados en piedras fuertemente coloreadas. En algunos ejemplares brasileños se ha hallado la presencia de un 0,02% de óxido de hierro, trazas de magnesio, calcio y sodio, motivo por el que hoy día se atribuye al hierro el color de estos minerales preciosos.
   Se han llevado a cabo otros estudios que indican que el color sea originado principalmente por el hierro, aunque también por radiaciones. Esta es otra hipótesis: el hierro unido a radiaciones. Se efectuaron experiencias en muestras de amatistas con zonas de cuarzo incoloro. La amatista pierde su color entre 474 y 521ºC, volviendo a recuperar su color violeta después de ser expuestos a radiaciones, mientras que el cuarzo incoloro no toma ningún color después de este tratamiento. Las caras incoloras también presentan hierro y toman un color amatista después de su exposición a los rayos X, lo que permite deducir que su color depende del hierro conjuntamente a las radiaciones, tal como sucede en la naturaleza.
   El espectro de absorción es de intensidad muy variable según el color, apreciándose líneas débiles a 550 y 520 nm (nanometros) en el verde amarillo del espectro debidas al hierro.

FORMAS CRISTALINAS
   Cristaliza en el sistema romboédrico. Los cristales acostumbran a presentar un hábito prismático. Las formas más comunes son el prisma hexagonal regular combinado con la bipirámide hexagonal regular. En ocasiones, el prisma tiene tal preponderancia sobre la bipirámide que los cristales presentan un aspecto acicular.    En otras ocasiones aparece simplemente la bipirámide, estando sus 6 caras más o menos desarrolladas, de 3 en 3, perteneciendo a 2 tipos diversos de romboedros.
   Pueden aparecer, asimismo, otras formas con facetas mucho más pequeñas apareciendo cristales cortos y chatos, así como otros desproporcionados y con las formas más curiosas. Es frecuente que los cristales estén implantados por uno de los extremos del prisma y por ello solo con un extremo libre.
   Las dimensiones son muy variables, de cristales microscópicos a otros realmente gigantes. Los cristales de gran tamaño suelen ser muy poco definidos e irregulares.    Los cristales suelen presentar estrías en las caras del prisma y perpendicularmente a los lados del mismo.

ACCIÓN DEL CALOR Y DE LAS DISTINTAS RADIACIONES.
   El calor tiene una influencia muy notable sobre el color de las amatistas y la capacidad de decoloración bajo el efecto del calor era ya una propiedad conocida desde épocas antiguas.
   La amatista se vuelve incolora entre 300 y 400ºC, mientras que a 500ºC toma un color amarillo incluso pardo, según los casos, ya que no todos los minerales reaccionan de la misma manera bajo el efecto del calor. Tampoco las temperaturas límites son siempre iguales. Después del enfriamiento el color resulta aún más intenso, es así como aparecen las llamadas “amatistas quemadas o cuarzo citrino”.
   Los rayos röntgen y catódicos devuelven parcialmente el color original a estas amatistas amarillas o pardas, mientras que los rayos del radio consiguen reproducir el mismo tono anterior.
   El francés Berthelot consiguió unos resultados curiosos a este respecto sometiendo a los rayos del radio una botella de cuarzo fundido, incoloro, con trazas de manganeso. Al cabo de algunas semanas pudo apreciar el comienzo de una coloración violeta. La botella había sido expuesta antes a la luz artificial normal durante 1 año sin que se apreciaran cambios en su color por lo que el cambio podía atribuirse directamente a la acción del radio.
   Los efectos de luminiscencia de las diferentes radiaciones sobre la amatista se pueden resumir de la siguiente manera,

Amatista de color

Rayos röntgen

Rayos catódicos

Radios ultravioleta

Violeta claro

Fluorescencia amarilla

Fluorescencia amarillo sucio o claro y rosa débil

Fluorescencia tenue, verdoso o amarillo

Violeta oscuro

Fluorescencia amarilla, opaca

Fluorescencia amarillo pardo, opaca

Fluorescencia tenue, verdoso o amarillo

PRASIOLITA
   Aunque se tenía ya noticia de la existencia de un cuarzo transparente no se supo durante mucho tiempo su procedencia. Hoy en día, sabiendo ya lo sucedido en Brasil, podemos dudar del origen natural de este color, aunque existan amatistas con tendencias al verde. Este color fue descubierto accidentalmente. Digamos primeramente que en la mina Montezuma, a 50 km de Rio Pardo, estado de Minas Gerais, hace ya muchos años que las amatistas aparecieron incluso en superficie. El nuevo color fue descubierto en 1953 y el Dr. F. Pough que había visitado tales depósitos nos refiere la curiosa historia en el que un buscador estaba trabajando en uno de dichos depósitos y usó unos trozos rayados, viejos y olvidados de amatista para construirse una especie de chimenea bajo la que calentar el desayuno. Este sistema rudimentario le permitía calentar el recipiente aunque la llama fuera muy pequeña. Acabado el desayuno apagó el fuego, separó las rocas y con gran sorpresa observó que las amatistas habían tomado un color verde. Dicha noticia llegó hasta Belo Horizonte, la capital de dicho estado, con gran revuelo por la novedad y ganas de producir este mineral verde al que los brasileños dieron el nombre de prasiolita, es decir, mineral precioso de color prasio (que es verde). El color natural de estas amatistas es violeta de intensidad media, con el borde de los cristales casi incoloro. La superficie presenta un color apagado debido a la oxidación del hierro. El tratamiento consiste en calentar las piedras a una temperatura bien precisa durante periodos de tiempo bien determinados, lo que permite obtener un 4% de material de buena calidad.
   Parece que algunas amatistas de Zimbawe y de Arizona toman también este color al ser expuestas al calor.
   De una zona no bien determinada del Brasil procede un cuarzo de un color verde epidoto que ha sido originado a partir de un cuarzo ahumado.

 

 

 

 

 

 

 

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